
La predicación no consiste simplemente en explicar un texto bíblico, sino en aplicarlo al corazón y a la vida del pueblo de Dios. El objetivo no...

La predicación no consiste simplemente en explicar un texto bíblico, sino en aplicarlo al corazón y a la vida del pueblo de Dios. El objetivo no es que los oyentes salgan admirando ideas abstractas, sino que respondan a la pregunta: «¿Y ahora qué?». La Palabra debe ser llevada a las circunstancias concretas de la vida para instruir, corregir, consolar y transformar.

Al preparar unas conferencias sobre William Perkins y su teología pastoral, me sumergí en el pensamiento de aquel hombre al que a veces se llama el “padre de los puritanos”. A medida que analizaba la visión de Perkins sobre cómo debía ser un ministro del Evangelio, me sorprendí a mí mismo volviendo una y otra vez, casi sin querer, al ejemplo de Albert N. Martin.

Este es un pecado que, aunque no se pueden ver sus consecuencias a simple vista, como otros pecados tales como la borrachera, la lujuria, la ira y otros más, es igual de dañino (e incluso puede hacer más daño) que otros pecados visibles.

¿Somos todos iguales? ¿Debemos ser todos iguales? Aunque todos amemos y sirvamos a un mismo Señor, ¿debemos ser todos idénticos como robots? Los hombres de Dios del pasado, a quienes Dios tan poderosamente ha utilizado...

La predicación no consiste simplemente en explicar un texto bíblico, sino en aplicarlo al corazón y a la vida del pueblo de Dios. El objetivo no...

Al preparar unas conferencias sobre William Perkins y su teología pastoral, me sumergí en el pensamiento de aquel hombre al que a veces se llama el...

Peter Mosellanus, quien presidía la disputa de Leipzig, nos ha dejado un retrato gráfico de Lutero, que capta la esencia de Lutero como hombre con extraordinaria...

Es el mes de abril del año 1521. Un joven monje agustino ha sido llamado a comparecer ante un cuerpo muy augusto de hombres, entre los...

Este es un pecado que, aunque no se pueden ver sus consecuencias a simple vista, como otros pecados tales como la borrachera, la lujuria, la ira...

¿Somos todos iguales? ¿Debemos ser todos iguales? Aunque todos amemos y sirvamos a un mismo Señor, ¿debemos ser todos idénticos como robots? Los hombres de Dios...

Para justificar la quema de protestantes, Francisco I de Francia emitió una carta pública en 1535 en la que acusaba a los protestantes franceses de ser...

William Tyndale se encontraba sentado a la mesa, cenando en compañía de otras personas, mientras compartía las verdades del Evangelio que él estaba viendo en el...

En el artículo anterior hemos visto el latente y siempre presente peligro del orgullo que sabe ocultarse en cada uno de nosotros, y que sabe disfrazarse...

La presencia personal de Dios fortalece y sostiene al creyente en toda aflicción, aún en la mayor de sus aflicciones: la muerte. Esta experiencia representa el peor padecimiento del ser humano en esta tierra.

Eliseo “se levantó, fue tras Elías, y le servía” (1 Reyes 19:21). Según este versículo, Eliseo siguió a Elías como un siervo sigue a su amo. El segundo libro de los Reyes 3:11 muestra la manera...
Suscríbete a nuestro boletín y recibe en tu correo las últimas novedades, promociones y contenido exclusivo.
Únete a nuestra lista de correos y entérate antes que nadie de lo nuevo que tenemos para ti. Sin spam, solo información valiosa y relevante para ti.