George Lawson No te fatigues en adquirir riquezas, deja de pensar en ellas (Proverbios 23:4). La riqueza ha sido la suerte de muchos santos. Cuando Dios...

La predicación no consiste simplemente en explicar un texto bíblico, sino en aplicarlo al corazón y a la vida del pueblo de Dios. El objetivo no es que los oyentes salgan admirando ideas abstractas, sino que respondan a la pregunta: «¿Y ahora qué?». La Palabra debe ser llevada a las circunstancias concretas de la vida para instruir, corregir, consolar y transformar.

Al preparar unas conferencias sobre William Perkins y su teología pastoral, me sumergí en el pensamiento de aquel hombre al que a veces se llama el “padre de los puritanos”. A medida que analizaba la visión de Perkins sobre cómo debía ser un ministro del Evangelio, me sorprendí a mí mismo volviendo una y otra vez, casi sin querer, al ejemplo de Albert N. Martin.

Este es un pecado que, aunque no se pueden ver sus consecuencias a simple vista, como otros pecados tales como la borrachera, la lujuria, la ira y otros más, es igual de dañino (e incluso puede hacer más daño) que otros pecados visibles.

¿Somos todos iguales? ¿Debemos ser todos iguales? Aunque todos amemos y sirvamos a un mismo Señor, ¿debemos ser todos idénticos como robots? Los hombres de Dios del pasado, a quienes Dios tan poderosamente ha utilizado...
George Lawson No te fatigues en adquirir riquezas, deja de pensar en ellas (Proverbios 23:4). La riqueza ha sido la suerte de muchos santos. Cuando Dios...
George Lawson También el que es negligente en su trabajo es hermano del que destruye (Proverbios 18:9). La negligencia en los negocios es la compañera habitual...
C.H. Spurgeon “Anímale” (Deuteronomio 1:38). Dios se sirve de los suyos para que se alienten los unos a los otros. Él no dijo al ángel Gabriel:...
C.H. Spurgeon El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos son igualmente abominación al SEÑOR (Proverbios 17:15). No hay duda de que...
J.C. Ryle Asegurémonos de entender claramente que hubo una unión de dos naturalezas, la divina y la humana, en la persona de nuestro Señor Jesucristo. Es...
C.H. Spurgeon Sáname, oh Señor, y seré sanado (Jeremías 17:14). Curar las enfermedades espirituales es prerrogativa exclusiva de Dios. Las enfermedades corporales se pueden sanar por...
C.H. Spurgeon ¿Qué pensáis del Cristo? (Mateo 22:42) La gran prueba de la salud de tu alma está en esta pregunta: “¿Qué piensas del Cristo?”. ¿Es...
George Lawson Al que devuelve mal por bien, el mal no se apartará de su casa (Proverbios 17:13). La ingratitud es uno de los pecados más...
George Lawson Conoce bien la condición de tus rebaños, y presta atención a tu ganado (Proverbios 27:23). Ante los preceptos que se nos dan tan a...
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