
Me apego a tus testimonios; SEÑOR, no me avergüences. La vida cristiana comienza con una decisión basada en los principios de creer y obedecer la Palabra...

La predicación no consiste simplemente en explicar un texto bíblico, sino en aplicarlo al corazón y a la vida del pueblo de Dios. El objetivo no es que los oyentes salgan admirando ideas abstractas, sino que respondan a la pregunta: «¿Y ahora qué?». La Palabra debe ser llevada a las circunstancias concretas de la vida para instruir, corregir, consolar y transformar.

Al preparar unas conferencias sobre William Perkins y su teología pastoral, me sumergí en el pensamiento de aquel hombre al que a veces se llama el “padre de los puritanos”. A medida que analizaba la visión de Perkins sobre cómo debía ser un ministro del Evangelio, me sorprendí a mí mismo volviendo una y otra vez, casi sin querer, al ejemplo de Albert N. Martin.

Este es un pecado que, aunque no se pueden ver sus consecuencias a simple vista, como otros pecados tales como la borrachera, la lujuria, la ira y otros más, es igual de dañino (e incluso puede hacer más daño) que otros pecados visibles.

¿Somos todos iguales? ¿Debemos ser todos iguales? Aunque todos amemos y sirvamos a un mismo Señor, ¿debemos ser todos idénticos como robots? Los hombres de Dios del pasado, a quienes Dios tan poderosamente ha utilizado...

Me apego a tus testimonios; SEÑOR, no me avergüences. La vida cristiana comienza con una decisión basada en los principios de creer y obedecer la Palabra...

He escogido el camino de la verdad; He puesto tus ordenanzas delante de mí. Pensar y vivir como seguidor de Jesucristo implica una decisión muy deliberada...

Quita de mí el camino de la mentira, Y en tu bondad concédeme tu ley. Todo el mundo miente, o al menos eso es lo que...

De tristeza llora mi alma; Fortaléceme conforme a tu palabra (versión Biblia de las Américas) Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra (versión...
Hazme entender el camino de tus preceptos, y meditaré en tus maravillas (Sal. 119:27). Nuestra generación sufre por un exceso de información y una escasez de...
De mis caminos te conté, y tú me has respondido; enséñame tus estatutos (Sal. 119:26). La intimidad requiere comunicación. Usted no puede conocer realmente a alguien,...
Postrada está mi alma en el polvo; vivifícame conforme a tu palabra (Sal. 119:25). Unas de las evidencias que satisface a los cristianos sinceros acerca de...
También tus testimonios son mi deleite; Ellos son mis consejeros (Sal. 119:24). El salmista acaba de testificar sobre las terribles circunstancias a las que se enfrentó:...
Aunque los príncipes se sienten y hablen contra mí, tu siervo medita en tus estatutos (Sal. 119:23). La mayoría de nosotros nos sentimos heridos cuando alguien...
Suscríbete a nuestro boletín y recibe en tu correo las últimas novedades, promociones y contenido exclusivo.
Únete a nuestra lista de correos y entérate antes que nadie de lo nuevo que tenemos para ti. Sin spam, solo información valiosa y relevante para ti.