Hace más de cien años, el gran teólogo holandés Hermann Bavinck predijo que el siglo XX sería «testigo de un gigantesco conflicto de espíritus». Su predicción se quedó corta y este gran conflicto sigue en el presente siglo XXI.
El tema de Halloween se impone año tras año sobre la consciencia cristiana. Sumamente conscientes de los antiguos y nuevos peligros, muchos padres cristianos eligen retirar a sus hijos totalmente de ese día de fiesta. Otros eligen seguir un estratégico plan de batalla para comprometerse con la fiesta. Otros han llegado más lejos procurando convertir Halloween en una oportunidad de evangelización. ¿Tiene realmente Halloween tanta importancia?









