Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó (Josué 1:7).
En el primer capítulo del libro de Josué leemos las instrucciones que el Señor dio a ese hombre escogido para conquistar y repartir la tierra prometida. El Señor usa en tres ocasiones la locución “esforzarse y ser valiente”. La primera vez dice: “Nadie te podrá hacer frente […] estaré contigo […]. Esfuérzate y sé valiente porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra…” (1:5, 6). Es decir, mirando a las inevitables guerras, Josué tenía que esforzarse. Luego dijo también: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas” (1:9), es decir, en las campañas de guerra y frente a todo lo que puede causar temor o desmayo.






