Una vez considerados los compromisos de Cristo y del Espíritu Santo en la Cena del Señor, primera parte, consideremos ahora a otros dos “actores” que comparten la comunión de la Santa Cena.
Consideremos el acto que llevamos a cabo en memoria de Él. “Recordar” significa mucho más que acordarse simplemente de un acontecimiento pasado. Significa más que repetir mentalmente una doctrina ortodoxa con respecto a Jesús y a su muerte expiatoria. Ciertamente implica todo esto, pero “recordar” es mucho más que esto. Es el tipo de recordatorio que se hacía junto con la Pascua. En memoria; traemos el acontecimiento pasado al presente y nos identificamos con ese suceso de manera que este llega a caracterizarnos y vivimos como si experimentásemos aquello que se está rememorando. ¿Y cómo “recordamos”? Hacemos esto: celebramos la Cena del Señor.







