
Dios, el supremo Señor y Rey del mundo entero, ha instituido autoridades civiles para estarle sujetos y gobernar al pueblo1 para la gloria de Dios y el bien público2; y con este fin, les ha provisto con el poder de la espada, para la defensa y el ánimo de los que hacen lo bueno, y para el castigo de los malhechores3.
Leer más


Francisco Guzmán
Austin Walker