Mark Kelderman & Maarten Kuivenhoven
Cuando se oye la palabra digital con relación al séptimo mandamiento, probablemente, lo primero que venga a la mente sea la pornografía. Las imágenes digitales son una grave tentación que te confrontan cuando eres un joven o una joven. El diablo y el mundo están siempre alerta para atraparnos en este pecado que halla su raíz en nuestros corazones. Con las invenciones de la tecnología, existen infinitas formas en las que este pecado se pone delante de ti, tentador, y promete cubrirte con el aura del secreto. Una de las crecientes preocupaciones en la iglesia es que los jóvenes están siendo expuestos a estas tentaciones desde temprana edad. En lugar de tratar los detalles del envío de textos sexuales, de los videos de internet, de la pornografía o de los juegos de fantasía en la red, cosas que pasan factura a la espiritualidad de esa joven persona, en este breve artículo queremos ocuparnos brevemente de la imagen a mayor escala.





